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escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista
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Página 2 de 4 El caminar es algo automático, instintivo e inconsciente, inherente por completo al ser y sentirse profundamente humano. Aún nos quedan algunos resabios de esta programación de nuestra conducta que solo se tornan visibles en esos ratos en que preocupados por algo caminamos en círculos como gato enjaulado. Si lo dudas te invito a que visites cualquier maternidad del país y mires los futuros padres haciendo zanjas en el piso, recorriendo una y otra vez la sala mientras la cigüeña se toma el tiempo necesario para bajar el tren de aterrizaje. Instintivamente sabemos que caminar alivia la tensión emocional. Oye recuerda que la tensión emocional es la enfermedad mas común de nuestra civilización. Lo que pasa es que en esos “ratos gringueros” que atacan a nuestra civilización hispanoamericana le llamamos “stress”. (Bueno es lo mismo que nos pasa cuando andamos cantando canciones de rock, sin siquiera saber si nos están rememorando la progenitora de nuestros días.) Nuestros antepasados sin duda alguna tenían la apariencia de un cruce entre un atleta olímpico y un desnutrido de algún país tercermundista. Por un lado tanta actividad física tiende a producir el desarrollo de la mayor masa muscular posible en las masas musculares sometidas a este trabajo repetitivo pero, por otro lado la escasez de alimentos debe haber impedido la consecución de tallas muy elevadas, creo que éramos algo semejante a los pigmeos modernos o a esos boxeadores de los peso mini mosca que a veces vemos por televisión. Mil disculpas a los boxeadores mini mosca y a los pigmeos (aunque, dudo mucho que algún pigmeo en África lea mis artículos) no tengo ningún son de burla, solo es para dar un ejemplo de algo que conocemos. La revolución agrícola hace unos miles de años aumentó dramáticamente la cantidad de alimentos que podíamos consumir y eso elevó la talla de nuestra especie. A medida que el tiempo pasaba las técnicas agrícolas lograron producir cantidades mayúsculas de alimentos vegetales siendo su máximo éxito los granos. Recuerdo que en mi niñez si se lograban 40 quintales de arroz por hectárea era todo un éxito, ahora con abonos, semillas mejoradas y “otras yerbas” sino produces 120 quintales te consideras un fracaso y te arruinas. Así de descomunal es la cantidad de carbohidratos complejos que tenemos a disposición y esa es una de las principales causas de la epidemia de obesidad actual. Por otro lado la actividad mas importante de nuestra especie, caminar, a sido abandonada y hasta aborrecida desde que apareció el automóvil. Otra obra evolutiva que tiene ventajas y desventajas; nos permitió conquistar chicas y áreas del mundo que no conocíamos, ambas cosas a una velocidad abrumadora pero por otro lado casi a hecho que olvidemos caminar.
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