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escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista
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Página 3 de 4 Distancias que a los abuelos les hubieran parecido “un brinquito” ahora suscitan una lánguida mirada y un suspiro lastimero cada vez que nos vemos en la “penosa necesidad” de recorrerlas a pie. Observe como es casi una aventura recorrer por completo un centro comercial; bueno cruzar una avenida es una aventura en una ciudad sin líneas de seguridad, sin señalización ni educación vial y que pareciera pertenecer a una especie derivada de la humana y que se llama “homo choferasus” (en su peor variante se les denomina “diablos rojos”). Debemos retomar la caminata como una habito diario de nuestras vidas, en la antigüedad se caminaba en promedio 3 millas diarias solo para buscar agua, ahora quizás debamos volver a esa costumbre pero para buscar salud. Lo mejor es caminar temprano en la mañana o en la tarde cuando el sol no luzca toda su intensidad. También es bueno contar con un acompañante o varios de ser posible; Si nadie te acompaña entonces, compra un perro y sácalo a pasear. (Un perro, un gato, un periquito, un hámster, o una boa, cualquiera sirve de excusa para salir a caminar.) Para caminar debes escoger un lugar fresco y seguro. (Buena iluminación y de ser posible concurrido). Comienza tu entrenamiento con tiempos y velocidades lentas y aumenta poco a poco a ritmos mensuales, no incluyas lomas ni escaleras para que no lastimes tus rodillas, tobillos y pies. Recuerda la meta mas importante es conseguir más salud, no conseguir mas lesiones. Así que, andando pues, se hace salud al andar. Inscríbete en la Escuela para Diabéticos. TEL. 229-5455 y 229-5461. |