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El Daño que produce el ruido Imprimir E-Mail
escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista   
ImageVivimos en un océano de sonidos. Desde antes de nacer nuestros oídos nos traducen el ambiente exterior, el niño escucha el corazón de su madre y su voz, que será su principal factor de tranquilidad y educación de por vida.
Vivimos en un océano de sonidos. Desde antes de nacer nuestros oídos nos traducen el ambiente exterior, el niño escucha el corazón de su madre y su voz, que será su principal factor de tranquilidad y educación de por vida.

Un año después pasamos de ser simples consumidores (receptores) de sonidos a ser “productores independientes” (emisores de voz).

Cuando esta época llega cosechamos toda la admiración de nuestros fanáticos incondicionales que caen rendidos ante la gutural secuencia de “¡papá!, ¡mamá!, ¡leche! o ¡agua!” y otras palabritas.

Nuestros oídos han evolucionado para percibir con máxima sensibilidad aquel rango de sonidos dentro del cual están las voces humanas; sin embargo, la amplitud del sonido que podemos captar está entre los 16 a los 20 mil ciclos por segundo o Herzt, como también se le llama a estas oscilaciones.

Otras especies gozan de mucha mayor sensibilidad auditiva y se comenta que pueden escuchar los ruidos producidos en las profundidades de la tierra antes de que ocurra un terremoto.

Los perros pueden escuchar los tenues ruidos producidos por las víctimas atrapadas entre los escombros de edificios derrumbados. Las ballenas se comunican desde un continente a otro usando sonidos con el poder suficiente para cruzar los océanos, y los murciélagos pueden guiarse en total oscuridad pues emiten sonidos de alta frecuencia que rebotan en el paisaje y objetos cercanos.

Luego estos ecos son interpretados por su cerebro como una imagen o mapa del lugar por donde transitan. Este sistema de “ecolocación” o “sonar” es tan exacto que le permite al murciélago atrapar al vuelo a un insecto en particular dentro de los miles que conforman un enjambre.

Tales maravillas de las capacidades auditivas están sufriendo deterioro progresivo y al parecer inexorable en todas las especies, incluso la nuestra.

Se dice que cuando encallan las ballenas ocurre pues el excesivo ruido de los barcos trastorna su sistema de navegación, basado en su capacidad auditiva.

“ Para medir los ruidos se utiliza un tipo de medida llamado decibel o decibelio y se reconoce que la exposición prolongada a ruidos mayores de 80 decibeles (db) puede producir disminución y pérdida de la capacidad para escuchar”, comentó el doctor Ramiro Ramírez, otorrinolaringólogo de la Escuela para Diabéticos.

Según Ramírez, cuando se hace un examen llamado “audiometría” se pueden encontrar pérdidas tempranas de la audición. Casi siempre estas pérdidas permanecen ocultas o pasan desapercibidas por nosotros, pues están por abajo o por arriba de las frecuencias donde se sitúa la voz humana, pero, con el tiempo, se afectan estas frecuencias y entonces empezamos a manifestar malestar o síntomas.

  1. Algunos síntomas pueden ser
  2. Elevamos el tono de nuestra voz, a veces, hasta casi gritar.
  3. Pedimos que nos repitan lo que nos dicen.
  4. Subimos mucho el volumen de la radio o televisor.
  5. Usamos preferentemente un solo oído para hablar por teléfono.
  6. Hablamos en voz muy alta por teléfono.

Claro, todo esto se produce pues, como no oímos, entonces compensamos gritando. También desarrollamos la tendencia a suponer lo que nos dicen “el sordo no oye, pero, compone” reza el refrán.

Existen innumerables fuentes de ruido nocivo para los oídos y su existencia cotidiana y casi omnipresente conforma uno de los tipos más peligrosos de contaminación ambiental.

Pongamos como ejemplo un día corriente de Juan; se levanta temprano con el ruido estridente de un despertador, termina de estirarse al compás de la música radial de alto volumen, al salir a la calle se sumerge en el caudal de ruido de los motores de autos, buses, camiones, motocicletas, sirenas y la colección de pitos que esgrimen los conductores para abrirse paso.

En el lugar de trabajo está nuevamente abrumado por el ruido de motores, golpes metálicos, zumbidos de máquinas rotatorias. Adicionalmente sus compañeros amenizan el ambiente forzando las bocinas de sus equipos de sonido portátiles, tan grande como una mochila, para tratar de acallar el ruido de las máquinas de trabajo.

El sábado por la tarde se relaja paseando con algunos amigos en el auto “pretty” de su amigo Carlos, con aire acondicionado, los vidrios cerrados y el sonido a todo volumen.

Buscando deshacerse de todo el estrés del día, acuden a una discoteca de moda. Allí se han hecho expertos en el lenguaje de señas y lectura de labios, pues entre la oscuridad y el ruido ensordecedor de la música la comunicación se dificulta cada vez más.

Al fin de regreso en su casa se duerme rendido acompañado de la música estridente que le llega desde la fiesta de cada fin de semana en la casa de los vecinos de al lado.

Con toda razón su médico le diagnosticó como víctima del estrés, trastorno ansioso y sordera leve bilateral, todo a sus 26 años. En gran medida estos y otros trastornos como la hipertensión, taquicardias, bajo rendimiento escolar, conducta violenta, son motivados o agravados por la contaminación sónica de nuestro medio ambiente.

Image Ramírez dijo, “que hay que recordar que la existencia de enfermedades concomitantes como la diabetes o las infecciones recurrentes van a potenciar el daño a los oídos que produce el ruido excesivo”.

Como ejemplo de la intensidad de los ruidos que nos envuelven en nuestro entorno les mostramos los siguientes
Fuente del sonido e intensidad en decibeles

  • Restaurante comida rápida 79
  • Auto cerrado música haitiana 106
  • Vía España en domingo 71
  • Motocicleta 92
  • Bus diablo rojo (lento) 92
  • Bus diablo rojo (rápido) 97
  • Bus diablo rojo (interior, solo motor) 85
  • Bus diablo rojo (interior con música) 90
  • Cine 82
  • Caja registradora 77
  • Lluvia en techo de cinc 77
  • Teléfono celular polifónico 96
  • Teléfono celular antiguo 80
  • Teléfono residencial 85
  • Refrigeradora 20 pies 60
  • Fiesta, 50 personas, música moderada 88
  • Aplausos 50 personas 92
  • Pop Corn explotando 85
  • Habla susurrada 20
  • Habla a gritos 70
  • Olas en la costa 40

Debido al peligro del ruido excesivo, muchos gobiernos han promulgado leyes para regular la exposición al sonido en las fuentes de trabajo.

En Estados Unidos, la ley establece que solamente se toleran períodos de 15 minutos de exposición a ruidos de 115 decibeles en un turno de trabajo de ocho horas.

También hace obligatorias muchas medidas de atenuación del ruido emitido por maquinarias.

Pero no existen en nuestro país regulaciones que protejan el ambiente familiar y cada uno de nosotros debe informarse e implementar costumbres sanas para nuestros oídos, algunos consejos útiles pueden ser:

  1. Elija equipos o aparatos domésticos que produzcan bajos niveles de ruido.
  2. Cuando use taladros, mazos o sierras utilice las mismas medidas de cuidado que se recomiendan para el trabajo, como por ejemplo, tapones u orejeras, así como lentes protectores.
  3. Procure colocarse en áreas abiertas, pues en lugares cerrados la intensidad aparente del sonido se incrementa y también el daño a nuestros oídos.
  4. Algunos equipos como podadoras de césped producen niveles de ruido tremendamente elevados y dañinos, pero pueden adquirirse modelos con dispositivos silenciadores muy eficientes y la novedosa tecnología antirruido que genera ondas que neutralizan el ruido nocivo.
  5. Utilice los equipos de música de forma mesurada, ninguna ley le podrá regular lo que usted haga dentro de su hogar, pero ningún decreto podrá devolverle la audición perdida.
  6. No exponga a los niños a ruidos excesivos, aunque sea en ambientes festivos.
  7. Apoye los esfuerzos legales por regular la emisión de ruidos por los automóviles y las industrias.

Para finalizar, les diré que pueden obtener mayor información e inscribirse al teléfono 229-5461 de la Escuela para Diabéticos.

También agradeceríamos que si tienes la oportunidad de medir la intensidad depara festejos los compartas con nosotros para aumentar nuestro listado, si no sabes usar el equipo de medición de ruido, ¡te diremos cómo se hace!
 
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