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Carta de un diabético a Santa Claus |
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escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista
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 Querido Santa: Realmente es un placer volver a escribirte después de tantos años pues aunque en mi niñez tu participación contribuyó grandemente a mi felicidad infantil, cuando llegaron los años de la adolescencia me alejé de ti y entré en la moda de los que ya no creen en tu existencia.
Ahora a una edad mayor me doy cuenta de cuan importante es tu presencia en cada hogar y lo mucho que me importa que estés presente en el pensamiento y sentimiento de cada pequeño. También en esta edad he descubierto que al olvidar la actividad física, tan divertida en mi juventud se me ha desarrollado diabetes mellitus tipo 2. He descubierto también que las muchas libras de más que peso han empeorado mi metabolismo. Es por eso que ahora al llega el ambiente navideño me acordé de ti y quise escribirte una carta con mis deseos sinceros. Estos consisten en: - Que me concedas que mi mente y mi espíritu entiendan de una vez por todas que esta es una enfermedad incurable pero que yo puedo controlar exitosamente.
- Que hagas que mis familiares y amigos no me tienten invitándome a comer y tomar tragos que empeoren mi condición.
- Por favor hazlos entender que perjudican mi proyecto de control de mi salud al endilgarme frases estereotipadas como “cómete esto pues un poquito al año no hace daño”. Claro que lo hace y si alguien no me cree, visiten un cuarto de urgencias la mañana siguiente a un día festivo y verás.
- Que no me discriminen en los trabajos ni en las actividades sociales pues puedo colaborar muy bien para conseguir el éxito.
- Por favor consigue que con las reformas fiscales e impositivas mis medicamentos, insumos y sobretodo mis zapatos especiales para diabético sean exonerados de impuestos, así habrá menos discapacitados en Panamá.
- Que el seguro social me dé un glucómetro para medir mi azúcar en la sangre y controlarme mejor sin tener que ir a urgencias en crisis. A propósito te pido que muevas tu influencia en las altas esferas para que nos hagan unidades de atención expedita para diabéticos y disminuyan el sufrimiento (esta es mi ganancia) y los enormes costos económicos de la diabetes descontrolada (esta es la ganancia para el seguro social). Si puedes solicita que nos puedan medir glicemia, hemoglobina glicosilada y hacer un examen de orina sin mucho protocolo ni retardo pues eso es lo que necesitamos rutinariamente los diabéticos. Claro después que nos deterioramos necesitamos mucho más que eso.
- Te ruego que le dejes un mensaje a mi medico de cabecera para que me instruya en como llegar a la Escuela para diabéticos y aprender mas de cómo cuidar mi salud.
- Por favor haz que los facultativos no rehuyan oírme hablar de mis problemas de disfunción sexual y mis episodios depresivos esporádicos.
- Hasta creo que un poco de tráfico de influencias con el niño Dios, los Reyes Magos y las autoridades terrenales pertinentes se justifica para conseguir que la construcción de las nuevas barriadas no se apruebe sino tienen aceras, parques o áreas verdes.
- Te pido encarecidamente en nombre de mis pequeños amigos con diabetes juvenil que hagas que las escuelas ordenen las meriendas para que los niños no coman comida o bebida chatarra que los hacen obesos. Seria bonito ver que las escuelas realmente contribuyan a formar ciudadanos con mejores hábitos alimenticios.
- También estoy seguro de que me comprenderás pues ambos necesitamos que los almacenes tengan más variedad de ropa de números grandes para vestirnos bien mientras podamos bajar de peso.
- Por ultimo te ruego que hagas que la estrella mantenga el rumbo correcto iluminando con la honesta luz de la verdad a todo el pueblo panameño en estos días de reflexión.
Gracias Santa, se despide hasta el próximo año tu dulce amigo diabético. C.C. Los Tres Reyes Magos de Oriente. * La carta anterior fue encontrada olvidada en una butaca de la Escuela para Diabéticos y decidimos publicarla para que eventualmente llegue a su destino portando los deseos y aspiraciones de los 180,000 diabéticos panameños. |