Y fue en los días en que la tropa entre combate y combate se desplazaba hacia la Ciudad de Panamá que tuvo la mala fortuna de resbalar y caer al lodo tratando de rescatar un burro negro que cargado de municiones no podía salir por si solo de un gran charco de lodo. Afortunadamente solo se hirió la vergüenza pues cuando se pudo poner de pie solo se le veían los ojos de tanto lodo que se le pegó al cuerpo como si fuese pegamento. Bueno la verdad es que tenía algunas excoriaciones en las rodillas y una pequeña punzada a la altura de la pantorrilla izquierda.
A pesar de muchos tropiezos como ese la tropa avanzaba pero unos días después Don Porfirio comenzó a sufrir en silencio de dolor de cabeza. Al principio lo relacionó con un culatazo que recibió unas semanas atrás en una refriega. Unos días después se encontró totalmente apesadumbrado y con dificultad para tragar a lo que se fueron agregando calambres y espasmos musculares. Después de dos días más murió en medio de grandes dificultades respiratorias. Dicen los que lo vieron que aún en sus últimos momentos mostraba una risa especial. Decían que era porque auguraba una victoria fácil en el Puente de Calidonia.
Bueno las cosas pasan y la historia se escribe en partes, su ejército perdió la batalla del Puente de Calidonia y sus amigos y su familia nunca supieron que murió de tétanos. Sí, el tétanos cegó la vida de muchos combatientes así como la de muchas personas de aquellos tiempos.
El tétanos acompañó a la humanidad por siglos y causo millones de victimas. Esta temible enfermedad es causada por una bacteria llamada clostridio. Es un microbio de los clasificados como anaerobios, pues puede vivir en ausencia de oxigeno. Esta facilidad hace que pueda vivir en las profundidades de las heridas y en los tejidos que se lastiman en las heridas por aplastamiento. El periodo de incubación puede ser alrededor de dos semanas pero puede permanecer en heridas por meses y en raros casos hasta por años.
Las víctimas de tétanos morían en casi un 60% de las veces y a menudo lo irónico de la situación es que sus heridas eran de pequeño tamaño y parecían ser de poca importancia.
En ocasiones estas heridas eran solo punzantes como podía ser una herida por un clavo, una astilla, raspaduras superficiales.
Las mujeres en el periodo post-parto eran victimas muy frecuentes pues el interior de la matriz con algunos coágulos le brindaba un ambiente adecuado a las bacterias clostridium desde donde podían verter su toxina hacia la circulación hasta afectar todo el organismo.
Los recién nacidos eran víctimas ideales pues cuando se cortaba el cordón umbilical los instrumentos usados trasportaban la bacteria a la circulación del niño. El tétanos pues llenaba de luto a familias enteras pues con frecuencia causaba la muerte tanto de la madre como de su recién nacido.
Esta evolución comenzó a cambiar cuando se descubrió la importancia de un aseo escrupuloso de todos los utensilios usados para atender los partos y los procedimientos quirúrgicos, así como la limpieza de las heridas con productos antisépticos.
Sin embargo la mejor victoria sobre esta temible enfermedad se produjo con la invención o descubrimiento de la vacuna contra el clostridio.
En la actualidad la forma mas corriente de administrar la vacuna es una serie de tres inyecciones que se administran a los niños de corta edad (comúnmente a los 2,6 y 12 meses). En cada una de estas tres aplicaciones se administran conjuntamente con la vacuna contra el tétanos (T), la vacuna contra la difteria (D) y B. Pertusis (P). A esta mezcla “milagrosa” se le llama “DPT” por las letras que identifican a estas tres plagas. Este esquema es muy conveniente pues también la difteria y la tos ferina causaban muchas muertes en la población infantil. Debe aplicarse una inyección de refuerzo un año después y después de eso debemos recibir una dosis de refuerzo en lapsos entre cinco y diez años.
También es muy conveniente la aplicación del toxoide tetánico (TT) si se ha sufrido una herida contaminada con tierra, saliva, lodo o estiércol. También merecen esta consideración aquellas heridas por quemaduras, aplastamiento, congelación y penetraciones por arma blanca o arma de fuego.En estos casos también estará indicada la aplicación de gammaglobulina antitetánica que neutraliza directamente el veneno o toxina que produce el clostridio tetani.
Una ventaja del toxoide tetánico es que la cantidad a inyectar es solo 0.5 cc de liquido, de manera que la aplicación es bastante cómoda y aceptable. Puede aplicarse en la región deltoidea (hombro) o en la región glútea (nalga).
INDICACIONES PARA RECIBIR LA VACUNA CONTRA EL TÉTANOS
- Embarazadas
- personal hospitalario.
- agricultores
- mecánicos
- floricultores
- albañiles
- plomeros
- operarios de desagües cloacales,
- personal de caballerizas y los jinetes
- personal que cuida ganado o aves de corral
- Alumnos de escuelas técnicas.
- Pacientes hospitalizados y preoperatorios.
- Hombres y mujeres de la tercera edad.
- Amas de casa
- Practicantes de deportes de pista y campo
- Practicantes de deportes extremos.
Por otro lado tampoco es recomendado colocarse más dosis de esta vacuna que las indicadas pues entonces pueden aparecer efectos secundarios como reacciones conocidas como “enfermedad del suero” o reacciones alérgicas.
Esta enfermedad es ahora poco frecuente debido al uso de estas vacunas pero en tiempos pasados muchas de sus victimas murieron presentando el espasmo de los músculos faciales que dio origen al nombre de “Risa Sardónica” y que presentó en sus últimos instantes Don Porfirio Caballero, patriota humilde y valiente que dio su vida por un ideal de nación que ahora todos disfrutamos.