 Porque por muchos años los niños y jóvenes están inmersos en el sistema educativo, porque aún cuando vengan de distintos hogares e historias sociales diferentes, los aguarda un mundo especial, maravilloso: el conocimiento y la creatividad que puedan desarrollar para ser libres, para ser sus dueños, si eso le enseñamos.
La educación efectiva presta atención a las vidas socio emocionales de los niños, jóvenes y adultos incluso. Porque cada persona es un gran mundo y cada persona aprende de acuerdo con ese mundo, unificar criterios evaluativos, destruye las capacidades de enseñar, de aprender y de desaprender, ninguna persona es un cinco de calificación, ninguna persona es código “cuadro de honor”, nadie es una nota. No se puede saber cuanto sabe alguien, ni mucho menos cuanto comprendió y mucho menos si lo comprendió como el docente lo comprende, con criterios rígidos y estandarizados.
Significa esto que el docente tendrá más trabajo de aula, más trabajo docente, es posible y a la vez no tanto, permítanme decirles que la enseñanza es un reto vigoroso, poderoso, pero lleno de ganancias, muchas de ellas tan significativas como saber que tenemos en nuestras manos por muchos años gran parte del futuro de miles de personas, de lo que son y aspiran ser, ese debería ser el mayor incentivo.
De esto se hablado mucho, sin embargo hoy día en nuestro país hay una plaga en nuestras escuelas: el fracaso, el cual no es mas que nuestro fracaso como sistema, un sistema obsoleto, rígido y repleto de normas, reglas, disciplina no ajustada a las poderosas mentes nuevas, a las mentes creadoras, mentes que vuelan por encima de lo que ya conocemos. Funcionamos con estructuras de pensamiento que ya no nos sirven, pero las usamos de todos modos a falta de una fuerza poderosa que nos haga removerlas.
Sin embargo esa fuerza está en todas esas nuevas mentes, cambiemos patrones, revolucionemos la educación y veremos frutos prósperos para nuestro país, los invito a todos a atreverse a cambiar, probemos que el mejor medio para cambiar al mundo para bien es la Educación. Nuestra educación en Panamá ¿Por qué no?
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