|
La Ira Desencadenada (Segunda Parte) |
|
|
|
escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista
|
 La ira deriva de mecanismos antiquísimos ligados a la disyuntiva animal entre huir y luchar para asegurar la supervivencia del individuo y la especie. La ira es pues un sentimiento o estado mental necesario en algunas ocasiones pero, la pérdida de control de ella puede traer resultados horribles e inesperados como el que le ocurrió a María...
que estaba en un juzgado y el juez le pregunta: María, me han dicho que usted mató a su esposo. Y María le responde: Yo no lo maté, le voy a contar lo que pasó. Yo estaba lavando cuando el va y me empieza a tirar agua, y me dice: ¡Cómo que te llueve!, yo no dije nada. Luego me tira piedras y me dice: ¡Cómo que te graniza!, yo tampoco respondí nada. Después el cogió un látigo y me empezó a dar, y me dice: ¡Cómo que te relampaguea!. Entonces ya me dio rabia, cogí un machete y le di un solo golpe diciéndole: Como que te parte un rayo.  Es pues un mecanismo que tiende a aparecer de manera automática y a establecerse como un habito de reacción a menos que realicemos algunas maniobras para modularla y encauzarla de manera proactiva y constructiva. He aquí algunas de esas maniobras. - Realice actividad física moderada cada día, eso disminuye la tensión y la cantidad acumulada de las sustancias implicadas en el mantenimiento del nivel de alerta crónico que forma parte de la ira.
- Entrénese en técnicas de relajación y meditación, como el control respiratorio y aquellas de bio-feedback que le inducirán a bajar el nivel de tensión y la intensidad de la ira.
- Asigne un valor al estimulo que se le presenta y compárelo con el valor de la relación que se podría afectar si se responde con ira.
- Evite el consumo de drogas como café y gaseosas con cafeína, así como los estimulantes o drogas para despertar, elimine el alcohol. Todas estas sustancias permiten o facilitan la salida de los impulsos violentos y deprimen a los centros que inhiben la ira.
- Piense en otra cosa diferente al estimulo que se percibe como ofensivo o desagradable, dirija su atención a recuerdos placenteros, pacíficos y agradables.
- Cuente hasta 10, 20 o incluso hasta números mayores antes de dar una respuesta, este “tiempo fuera” puede hacer que su respuesta sea mas calculadamente positiva y permita pasar a una fase de negociación y no de confrontación.
- Cuando hable a otra persona enfatice que esta “sintiendo” y no lo exprese como algo de lo que usted esta firmemente convencido como si tuviese todas las pruebas del “crimen” que el otro ha cometido. Acostúmbrese a criticar o examinar los actos y la conducta de la persona y no a la persona. Siempre es mas fácil lograr un entendimiento con una persona que no se siente agredida en su propio ser sino a quien se le critica una conducta que quizás fue un simple olvido, error u omisión que si le endilgamos calificativos como idiota, torpe, irresponsable o “tarado con estúpida memoria de pollo”.
- La negociación proactiva consigo mismo puede ser la manera más útil de manejar la ira. Anticipe en su imaginación las situaciones que sabe le provocan ira e imagine que respuestas positivas y constructivas pueden dar mejor resultado. Haga tiempo a solas para decidir su reacción y graduela para que corresponda a la intensidad de la situación por venir.
- Use la técnica de las respuestas en tres partes. En la primera parte enfatice en “Yo me siento________”, aclare que esto es un sentimiento. En la segunda parte explique lo que cree es la causa o motivo de su sentimiento “… cuando tú…” ó “…cada vez que….”. En la tercera fase exponga el temor o incomodidad que usted siente o la causa básica de su preocupación “….debido a que…”.
- Es diferente increpar a un colaborador diciendo: “Eres un irresponsable, siempre llegas tarde, estúpido por tu culpa perdimos el negocio”; que decir “Me siento muy decepcionado cada vez que usted llega tarde a la hora de abrir la oficina y los clientes que llegaron temprano se van”. Esto establece que la situación no es buena para el negocio y que se debe a una conducta que puede mejorarse y no a un defecto personal inmutable y ofensivo.
 Acuda con profesionales y participa en talleres o cursos para el buen manejo de la ira. En la tercera y ultima parte de este escrito te contaremos que hacer cuando la explosión de ira le ocurre a otra persona y tú tienes que manejarlo. |