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Cambio en los Hábitos Alimentarios del Diabético |
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escrito por Lic. Adriana de Ruíz - Nutricionista
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Aunque en forma ideal la selección de alimentos debe ser determinada primordialmente por consideraraciones nutricionales, generalmente la última palabra al respecto la tienen las preferencias astronómicas y los hábitos alimentarios de la familia, adquiridos en la infancia; los patrones culturales y regionales de alimentación, así como la capacidad económica.
En los diabéticos, todas estas consideraciones son de gran importancia en el éxito del tratamiento y control de la enfermedad ya que influyen mucho los hábitos alimentarios previos al diagnóstico.
Por ello es imprescindible que la persona tenga acceso a educación nutricional que le sirva para corregir informaciones erróneas como para adquirir informaciones fidedignas. La educación en nutrición persigue el objetivo general de promover y establecer prácticas alimentarías nutricionales sensatas si bien, cambiar los hábitos alimentarios de los adultos es especialmente difícil porque con el transcurso del tiempo los hábitos personales se vuelven rígidos y se arraigan, no es menos cierto que con un poco de motivación se puede lograr modificaciones fundamentales ya que ellos están relacionadas con la recuperación y el mantenimiento subsiguiente de la salud.
Es oportuno el inicio del nuevo año, después de las comilonas de las fiestas recientes, para intentar practicar mejores hábitos de alimentación, especialmente si logro sobrepeso, es diabético, tiene presión alta, padece algún tipo de dispepsia o algún otro trastorno relacionado con transgresiones en la alimentación.
Algunos pasos sencillos de la planificación ayudarán a evitar errores al instituir cambios en el régimen de alimentación: 1. Llevar un registro diario del tipo y cantidad de todo lo que come y bebe durante más o menos siete días.
2. En este registro de alimentos, identificar las fuentes de carbohidratos y grasa provenientes del régimen alimenticio y los hábitos que promueven el consumo de alimentos que contienen estos Nutrientes.
3. De la lista anterior, identificar dos o tres comportamientos que sean fáciles de cambiar y que redunden en bien de la salud.
4. Inicie por eliminar o utilizar un sustituto que sea de bajo contenido en carbohidratos o grasas. Cuando logre un cambio, puede agregar otros cambios que sean más complejas o difíciles. Debe emprenderse entre uno y tres cambios a la vez. Si se intentan hacer demasiadas modificaciones al mismo tiempo, la empresa puede fracasar y originar frustración
5. Para cada hábito alimentario que necesita sea modificado, decidir como se hará el cambio. Haga una lista de todas las soluciones posibles y escoja de ella las que se pueden llevar a cabo.
6. De ser posible, es preferible que consulte un Nutricionista idóneo para que le asesore en la Formulación de un plan de alimentación que incluya las soluciones que haya elegido y así Realizar el plan para cambiar el comportamiento
7. Los cambios identificados y las soluciones planificadas tienen que ponerse en prácticas. Practique los cambios diariamente hasta que se conviertan en hábito.
8. Se debe revisar periódicamente las prácticas donde ha tenido éxito e identificar las que requieren una modificación.
Una vez logrados los cambios de comportamiento más fácil se vuelve a la lista original se identifican entre uno y tres hábitos más y se siguen los mismos pasos para realizar los cambios.
Tenga en cuenta la necesidad de mantener los primeros cambios. El elemento importante en el cambio es la progresión y perseverancia así vemos que a fin de año su alimentación es más saludable.
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