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La Preciada Insulina Imprimir E-Mail
escrito por Dr. Edgardo Gaitan - Médico Hiperbarista   
ImageLos esfuerzos de estudiosos por aislar la insulina y producirla al margen del páncreas fueron las líneas que marcaron el camino para hallar una solución a la mortalidad de los diabéticos.


Los orígenes de la insulina se remontan a 1893 cuando un médico belga, Edouard Laguesse, identificó células que constituían la parte exocrina del páncreas.

En los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, se realizaron  grandes esfuerzos para aislar la insulina. Uno de los primeros investigadores en obtener resultados fue el alemán Georg Zuelger quién obtuvo una serie de extractos pancreáticos que eran capaces de reducir los síntomas de diabetes en  un perro previamente pancreatectomizado. Sin embargo, los graves efectos tóxicos que producía hicieron que renunciase a seguir sus experimentos.

Los tratamientos efectivos tendrían que esperar a que en 1918, el hijo de unos vecinos del médico, Frederick Grant Banting, falleciera a causa de diabetes. El compromiso que adquirió Banting le llevó a contar con la ayuda del laboratorio de MacLeod y la del fisiólogo y bioquímico Herbert Best, quienes  tuvieron la idea de ligar el conducto excretor pancreático de un mono, provocando la auto digestión de la glándula.

Después, exprimiendo lo que quedaba de este páncreas obtuvieron un líquido que, inyectado en una cachorra diabética, conseguía reducir en dos horas una glucemia: habían descubierto la insulina.  Esta cachorra es la famosa “Marjorie”, primer animal que después de haberle quitado el páncreas, pudo vivir varias semanas con   la inyección del extracto de Banting y Best hasta que tuvo que ser sacrificada al acabarse el extracto.
Tras una serie de pasos lograron por fin alcanzar la insulina pura.

Como consecuencia de este descubrimiento, MacLeod y Banting recibieron en 1923 el Premio Nobel de Medicina. Banting compartió el premio con Best y MacLeod con Collip.

Pero en Rumania la noticia no cayó bien  pues se decía que el premio debió ser otorgado a Nicolae Paulescu profesor de fisiología de la Facultad de Medicina de Bucarest, quien en 1916 tuvo a su alcance la gloria del descubrimiento de la insulina. También preparó un extracto a partir de  páncreas congelados de perro y de buey  y  demostró   que   los   mismos eran capaces de revertir la hiperglucemia.

El Profesor Paulescu demostró con claridad que en animales, los extractos pancreáticos no sólo eran capaces de hacer descender con rapidez la glucosa en sangre, sino también de eliminar cetonas y aumentar el glucógeno del hígado. Pero no tuvo suerte debido a la ocupación por Austria de Bucarest, durante la Primera Guerra Mundial, y los problemas de la posguerra en Rumania postergaron sus trabajos durante 4 años hasta 1921. Lo mismo que en el caso de Zuelger, los efectos tóxicos de los extractos excluían cualquier posibilidad de una administración terapéutica.

Paulescu pudo aislar la insulina -por él llamada pancreína- y publicar su descubrimiento 8 meses antes que McLeod, Banting y Best.
Este hecho no fue reconocido hasta muchos años después cuando ya no era posible rectificar el veredicto del Comité Nobel, que Paulescu reconoció como injusto hasta su muerte en 1931.

Surgió la cuestión de internacionalizar el nombre de la hormona del páncreas y se le dió  el nombre de Insulin, insulina en español, como se la conoce desde septiembre de 1923, abandonando todo el mundo el primitivo nombre de isletin.

La prueba en Humanos

La primera inyección de insulina la recibió un joven el 11 de enero de 1922 en el Hospital de Toronto, llamado Leonard Thompson, diabético de 14 años y con sólo 29 kilos de peso, que le provocó una mejora espectacular en su estado general.  El paciente murió 15 años después como causa de una bronconeumonía, observándose en su autopsia avanzadas complicaciones diabéticas.

Durante muchos años se dedicaron esfuerzos a lograr insulinas más purificadas y con menos riesgo de alergias para los humanos. Pero existía un problema; la cantidad de insulina que se producía era muy limitada pues se obtenía del páncreas de animales. Esas insulinas actuaban de forma similar  a la humana pero con pequeñas diferencias en su estructura. Entonces algunos pacientes comenzaron a rechazarla.

Afortunadamente, en los 80s se produjeron otros tipos de insulinas: las “análogas”, las cuales actualmente se comercializan tres: la lispro y la glargina.

La insulina usada para el tratamiento de la diabetes puede proceder de diferentes orígenes: bovino, porcino o humano.

Si Ud. es diabético debe conocer algunas pautas básicas para manejar este medicamento esencial para su salud:
Conserve la insulina en el refrigerador, preferentemente en la puerta, lejos del congelador.
No la exponga a la luz solar.
Si viaja en avión, lleve la insulina en su bolso de mano.

El sitio ideal para inyectarse

La técnica es sencilla. Con un buen entrenamiento por parte del equipo que los asiste en el tratamiento de la diabetes, es posible que incluso un niño de 8 o 10 años pueda hacerlo por su propios medios.

Recordemos, en primer lugar, que el sitio habitual para la inyección de insulina es el tejido subcutáneo; es decir, en una zona que normalmente está compuesta por grasa y tejido fibroso que se ubica entre la piel y el     
músculo que se halla en la profundidad.

En este sentido, todos aquellos sectores del cuerpo donde exista una capa de tejido subcutáneo suficiente son lugares aptos para la aplicación. Algunas de estas localiza-
ciones son; por ejemplo, los muslos y nalgas, el abdomen, la porción superior de la espalda y los brazos.

Rotación del lugar de inyección.

En cuanto a las zonas para su aplicación, la insulina puede aplicarse en ambos brazos, muslos, abdomen y parte rotando el sitio de inyección para favorecer su mejor absorción.

  • La Insulina ingresa a la sangre a diferente velocidad de acuerdo al sitio en que ha sido inyectada.               
  • Los disparos de Insulina trabajan más rápidamente cuando es administrada en el abdomen.
  • Esto se debe a que la insulina penetrará a la sangre con más o menos la misma velocidad en cada disparo o inyección.  

La Insulina llega a la sangre un poco más lentamente si es inyectada en los brazos y mucho más lentamente cuando se inyecta en los muslos o en los glúteos.

No inyecte exactamente en el mismo lugar en cada ocasión, pero movilícese en la misma área. Cada inyección de insulina a la hora de comer será administrada en la misma área general para lograr mejores resultados. Por ejemplo, al administrar su inyección de insulina antes del desayuno en el abdomen y su otra inyección antes de la cena en la pierna cada día, da como resultados similares niveles de azúcar en la sangre.    Si usted inyecta cerca del mismo sitio cada vez, se pueden desarrollar engrosamientos fuertes o depósitos de grasa.    Cualquiera de los dos problemas producen inconformidad y hacen que la acción de la insulina sea menos confiable.

Se debe rotar cada día dentro de la misma zona, apartándose un dedo del lugar donde se inyectó la última vez.  Esto evitará que la piel se llene de marcas y bultos.

Es conveniente utilizar la misma área al menos durante 1 ó 2 semanas
No se debe inyectar únicamente en los brazos o piernas
No frote después de la inyección

 

  • La Insulina ingresa a la sangre a diferente velocidad de acuerdo al sitio en que ha sido inyectada.               
  • Los disparos de Insulina trabajan más rápidamente cuando es administrada en el abdomen.
  • Esto se debe a que la insulina penetrará a la sangre con más o menos la misma velocidad en cada disparo o inyección. 
La Insulina llega a la sangre un poco más lentamente si es inyectada en los brazos y mucho más lentamente cuando se inyecta en los muslos o en los glúteos.

No inyecte exactamente en el mismo lugar en cada ocasión, pero movilícese en la misma área. Cada inyección de insulina a la hora de comer será administrada en la misma área general para lograr mejores resultados. Por ejemplo, al administrar su inyección de insulina antes del desayuno en el abdomen y su otra inyección antes de la cena en la pierna cada día, da como resultados similares niveles de azúcar en la sangre.    Si usted inyecta cerca del mismo sitio cada vez, se pueden desarrollar engrosamientos fuertes o depósitos de grasa.    Cualquiera de los dos problemas producen inconformidad y hacen que la acción de la insulina sea menos confiable.

Se debe rotar cada día dentro de la misma zona, apartándose un dedo del lugar donde se inyectó la última vez.  Esto evitará que la piel se llene de marcas y bultos.

Es conveniente utilizar la misma área al menos durante 1 ó 2 semanas
No se debe inyectar únicamente en los brazos o piernas
No frote después de la inyección

Aplicación

En cuanto a la aplicación de la hormona, se deben usar jeringas específicas para insulina. Es importante verificar si se está utilizando la escala que corresponde:
        
  • Si usa insulina U 40, debe utilizar la escala de 40 u/cm3 .
  • Si usa insulina U 80, debe utilizar la escala de 80 u/cm3 .
  • Si usa insulina U 100, debe utilizar la escala de 100 u/cm3 .

Las jeringas pueden ser de vidrio, descartables o de tipo “lapicera” (Penfill).

Cómo cargar las jeringas:

  • Lave bien sus manos con agua y jabón.
  • Prepare algodón, alcohol, jeringa y el frasco de insulina.
  • Rote suavemente entre sus manos el frasco de insulina NPH.
  • Desinfecte la tapa de goma del frasco con algodón embebido enalcohol.
  • Cargue la jeringa con la cantidad de aire que corresponda a la dosis de insulina que se aplicará.
  • Introduzca la aguja en el frasco a través de la tapa de goma y presionando el émbolo, inyecte el aire de la jeringa.
  • Invierta el frasco y cargue lentamente la dosis de insulina.
  • Desinfecte el lugar donde se aplicará la insulina.
  • Con una mano sostenga la zona desinfectada. Con la otra tome la jeringa como si fuera una lapicera e introduzca la aguja en forma perpendicular (90º) o bien algo inclinada (45º).
  • Empuje lentamente el émbolo hasta introducir todo el líquido.
  • Retire la aguja y, con algodón embebido en alcohol, presione el lugar de la inyección durante algunos segundos.
  • Si su médico le indica combinar insulina NPH y corriente, debe cargar primero la insulina corriente.

Siempre proceda con lentitud. Tenga en cuenta que si cargó demasiada insulina, debe vaciar la jeringa y comenzar nuevamente.

Si usted se aplica insulina, puede tener niveles bajos de glucosa en sangre (hipoglucemia) debidos a demasiada insulina, excesivo ejercicio sin comer lo suficiente o muy poca ingestión de comida.

Si usa comprimidos para controlar la diabetes, puede tener hipoglucemia por comer poco o por tomar ciertos medicamentos para otras enfermedades que aumentan el efecto de los medicamentos antidiabéticos.
Tenga cuidado con las bebidas alcohólicas que también pueden producir hipoglucemia.
 

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